KEY WEST.- El descubrimiento de bolas de alquitrán en Key West, Florida, acrecentó el temor en Estados Unidos de que el enorme derrame de crudo del Golfo de México se esté extendiendo por las corrientes oceánicas, mientras la empresa de energía BP trabaja para reducir la fuga de su pozo submarino.
Por ahora se hacen pruebas para determinar si las esferas de alquitrán, de hasta 20 cm de diámetro, en el sector sur de los populares estrechos de Florida, provienen del pozo dañado de BP. Un helicóptero de la Guardia Costera y expertos comenzaron a rastrear la zona en busca de señales de una mayor contaminación. Florida enfrentaba el potencial impacto del derrame en la industria turística del Estado, que le reporta U$S60.000 millones al año. De confirmarse que la fuga llegó a las costas floridanas, sería el registro más al sur y al este que se tiene del enorme derrame que se inició a la altura del Estado de Louisiana, y que al haber eclipsado el accidente del Exxon Valdez en 1989 en las costas de Alaska, tiende a convertirse en el peor desastre ecológico en la historia de EEUU.
Captura insuficiente
Entre tanto, después de insertar un tubo de 1,6 kilómetros de largo en el ducto desde el que mana el petróleo del pozo averiado, BP anunció que estaba atrapando unos 2.000 barriles por día (bpd), cerca del 40% de los 5.000 barriles que BP estima se derraman diariamente. Otros expertos sostienen que la fuga es de más del doble de lo que calcula el responsable del accidente.
Magnitud del daño
Mientras aparecen tortugas marinas y delfines muertos a lo largo de la costa del Golfo de México, expertos en vida silvestre dijeron será casi imposible establecer con exactitud el impacto del derrame sobre la vida marina. El daño causado por la fuga y por los dispersantes químicos podría seguir por décadas, admitieron, pero señalaron que es difícil hacer estimaciones porque gran parte de la vida marina en esta región se desarrolla a gran distancia de la costa. Desde la explosión del 20 de abril y el posterior hundimiento de la plataforma "Deepwater Horizon", fueron capturadas 162 tortugas marítimas, de las cuales 156 estaban muertas. Además, se recuperaron sin vida 12 delfines mulares, especie en vías de extinción. (Reuters-DPA)